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La ciudad nació en torno a un monasterio hacia
970. El gran fraile constructor Saint Hugues de Semur
(siglo XII), abad de Cluny, fue quién comenzó
las obras en la iglesia que hoy conocemos. Habiendo
sobrevivido a la revolución después de
que los frailes la hubieran abandonado, gracias a que
la compró la ciudad, fue restaurada a partir
de 1856 por Eugène Millet, alumno de Violet-le-Duc.
Clasificada en la categoría de basílica
del Sacré-Coeur por Pío IX en 1875, es
hoy en día la iglesia parroquial. Este monumento
esencial en Borgoña representa el modelo mejor
logrado de la arquitectura romance cluniacense.
También fue en Paray-le-Monial
dónde apareció Jesús a Santa Marguerite-Marie
Alacoque (1647-1690), revelándole su Corazón
ardiente de amor por los hombres. Muchacha de la región,
Marguerite-Marie entra en el monasterio de la Visitación
de Paray-le-Monial en 1671. Tiene numerosas apariciones
que serán confirmadas por su confesor, jesuita,
San Claude La Colombière. Jesús pide la
instauración de la fiesta del Sagrado Corazón,
que tendrá lugar cada año en junio. A
raíz de estas apariciones, la espiritualidad
del Sacré-Coeur se extiende por todo el mundo.
Santa Marguerite-Marie fue canonizada el 13 de mayo
de 1920 y San Claude La Colombière el 12 de mayo
de 1992.
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Al
descubrimiento de la ciudad
Paray le Monial, sigue siendo
un núcleo de ciudad por el que se puede pasear,
y descubrir las principales curiosidades, en particular,
la Casa Jayet (actual ayuntamiento) construido durante
el Renacimiento por un rico pañero, la Torre
Saint- Nicolas (sigloXVI), antigua iglesia parroquial,
en lo sucesivo lugar de exposición, la capilla
de la Visitation (siglo XVII), lugar de las apariciones
del Sacré-Coeur, la capilla La Colombière
(1930), construida por los jesuitas en homenaje a San
Claude La Colombière. Podrán apreciar
la travesía de la ciudad a través de la
verde corriente que le permitirá así ir
por la orilla de la Bourbince y el canal del Centro,
desde el Gué-Léger hasta el parque del
Moulin Liron. Desde la verde corriente se accede a los
senderos de excursión para caminar a su ritmo,
a merced de las pequeñas rutas y caminos sombreados.
Paray le Monial acoge cada verano
exposiciones temporales vinculadas a la próxima
reapertura del museo eucarístico del Hiéron
(2004). El polo mosaico, (museo Paul Charnoz y asociación
Aime como mosaico) propone, por su parte, cada año
períodos de prácticas y exposición. |