
Rocamadour, pueblo situado en el Causse, acoge 1,5 millones de visitantes y peregrinos.
Verdadero reto al equilibrio, Rocamadour, agarrado al acantilado es una superposición de techos marrones, casas e iglesias. Desde el castillo que corona este audaz andamio se dibuja un acantilado de aproximadamente 150 metros de fondo por el cual serpentea el río del Alzou.
Rocamadour es notable por sus 7 capillas que componen el santuario dedicado a Notre Dame desde la Alta Edad media.
En efecto, en el refugio bajo la roca en medio del acantilado, se había construido una capilla para albergar a una misteriosa Virgen Negra. Fue en 1166, cuando un habitante del país que se encontraba al final de su vida, pidió a su familia que enterrará sus restos mortales a la entrada del oratorio. "Apenas se había cavado la tierra cuando el cuerpo del bienaventurado Amadour se encontró en su integridad y en esta misma integridad fue colocado en la iglesia".
Al mismo tiempo, en 1172 se redactaron en un estilo simple y agradable de leer, los relatos de los 126 milagros que se produjeron en los lugares por intercesión de la muy Santa Virgen. Es necesario ofrecer un lugar especial a la campana milagrosa, hoy en día en la capilla de la Virgen la Negra que sonaba al rezo de los marineros en peligro.
Desde entonces, Rocamadour se convirtió en un alto lugar de Peregrinación en el Occidente cristiano medieval. Numerosos peregrinos conocidos o desconocidos han pasado por allí: entre los más famosos podemos citar a Saint Bernard, Saint Louis y Blanche de Castille. Y estos últimos años, el compositor Francis Poulenc, Edmond Michelet, la Hermana Emmanuelle… Para atestar su diligencia, se proporcionaban la insignia del peregrino, la "sportelle".
También se cuentan numerosas leyendas como la espada de Roland, la Durandal.
Situado cerca de los grandes caminos que conducían a los peregrinos a Saint Jacques de Compostela, el culto se conoce hasta España, Portugal, Quebec…
Rocamadour siguió siendo un símbolo de fe y esperanza a través de los siglos. Nosotros acogemos a los peregrinos y a los visitantes y les proponemos numerosas actividades y animaciones: visitas guiadas, procesiones, conciertos